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sábado, 2 de febrero de 2008

Cloverfield: nada mas…


Rodeado de chusma inculta en materia de cine, y con una gran expectación ante lo que estaba por ver, fui a ver Cloverfield, film que narra las desventuras de un grupo de jóvenes ante el ataque de una “cosa” a la ciudad de Nueva York. Ya mucho se habrá dicho sobre esta película, pero ninguno de los trailers ni reviews que se puedan leer en la Internet o en revistas puede al menos acercarse a la experiencia de ver esta película en una sala de cine, con un sonido que te paralice.

Que película tan megarecontraultrabrutalmete ABUSIVA

Al menos en mi caso, de forma instantanea (no mas de 5 minutos de película) me desagradó bastante visualmente hablando, y no un desagrado como el que se siente viendo Érase una vez en México o Charlie y la fabrica de Chocolate, que desagradan por lo malas que son, sino un desagrado por el efecto psico-corporal que causa esta película: mareos y diminutas nauseas, a eso me refiero. Pero aún con un mínimo malestar, tus ojos no pueden dejar de ver (o tratar de ver) que demonios es lo que está pasando en las caóticas calles de Nueva Cork desde la perspectiva de uno de los muchachos que, con una irrompible video-grabadora, recorren las calles de N.Y.

La tensión en la que te sume este film se corta en el aire al momento en que la experimentas:

SPOILER:

El enfrentamiento entre los militares con la bestia, siendo nuestra perspectiva el estar en medio de la línea de fuego, es la escena mas sublime, brutal, cagante y animal del film. Al menos en mi caso, me hizo agarrarme de la butaca tal y como si estuviera allí. Tensión en estado puro.

FIN DE SPOILER

Ver películas de monstruos o criaturas aberrantemente grandes, puede resultar bastante divertido (Godzilla, King Kong, Transformers, Jurassic park, por citar ejemplos), pero ver la perspectiva de quienes viven el drama y la confusión, aparte de excitante, puede resultar bastante desagradable, sino habría que preguntárselo a las 7 personas que durante la película se salieron de la sala, a las mujeres que se tomaron el tiempo de la película para cerrar los ojos y tratar de no ver nada (incluida mi novia), y los otros tantos (la chusma inculta que de cine e innovación saben un culo) que salieron con ganas de ir a reclamar sus riales, no por que la película fuera mala, sino por la bilis en la puerta del estómago.

Mil puntos y un artículo exclusivo en mi blog para esta gran obra cinematográfica, que sin duda volveré a ver antes que salga de cartelera


1 comentario:

TRODOT dijo...

Si, la película genera esas ansias de vomitar en los espectadores! Pero... no te has dado cuenta que por ser grabada en formato Handycam, los saltos de la imagen y velocidad de la misma. Son los que hacen que te marees.
No es algo novedoso el concepto de la misma, pero esta bien hecha. Los arquetipos de cada personaje los han desarrollado suficientemente bien como para sentir cuando alguno moría.
De resto, hubiese preferido un final y ver la película un domingo en mi casa.